A diferencia del
discurso, el debate, tiene la particularidad de que las participaciones de los
emisores deben ser extremadamente breves y concretas, así como contundentes y
claras. Se trata de un proceso de comunicación oral colectiva con la finalidad
de propiciar la generación e intercambio de ideas para enriquecer la reflexión
en un campo o área de conocimiento. Sin embargo, la estructura de un debate es
la confrontación, es decir, el intercambio de ideas surge a partir del
enfrentamiento entre dos o más puntos de vista en relación con un tema.
Para que se produzca
el intercambio de ideas, se deben evitarlos siguientes errores
comunes:
a) No escuchar a
los demás y repetir lo que ya dijeron.
b) Personalizar
la participación (yo creo, a mí me parece, según yo, etcétera)
c) Enojarse o
exasperarse.
d) Crear un
dialogo/discusión (solo dos participan).
e) Adueñarse de
la palabra (solo uno participa).
f) Incurrir en
muletillas o repeticiones.
g) Hablar más de
una persona a la vez.
h) Emplear
ofensas, explicitas o sugeridas, hacia los otros participantes o sus
convicciones.
i) Hablar con
inseguridad y timidez por temor a la crítica.
Un debate es un
proceso de comunicación planeado al cual los participantes con frecuencia
acuden más con una actitud combativa que con la disposición de conciliar, por
ello, un rol protagónico en este evento es el moderador, cuya
principal tarea es propiciar la fluidez del diálogo.
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