Yo quiero mas a Felipa que a mi madrina. Pero es mi madrina la que saca el dinero de su bolsa para que Felipa compre la comedera. Luego es mi madrina la que nos reparte la comida. Después de comer ella, hace con sus manos dos montoncitos, uno para Felipa y otro para mi.(...) Aunque digan que uno se llena comiendo, yo se bien que no me lleno por mas que coma todo lo que me den. Dicen en la calle que yo estoy loco porque jamas se me acaba el hambre. Mi madrina no me deja salir solo a la calle. Cuando me saca a dar la vuelta es para llevarme a la iglesia a oír misa. Allí me amarra las manos con las barbas de su rebozo. Yo no se por que me amarra mis manos; pero dice que porque dizque luego hago locuras.
Rulfo, juan (1953). El llano en llama. México. FCE.
Emilce.
ResponderEliminarNo pierdas de vista que el objetivo del BLOG es que COMPARTAS y COMENTES aquellas lecturas que vas haciendo... Si lo que compartes es este fragmento debes al menos hacer un comentario personal que sea de tu propia autoria.
Te saludo con cariño
Any
Emilce.
ResponderEliminarBonito su blog... siga publicando...
Any
Y el cartel?
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